COMO ENCONTRAR A TU COMPAÑERO PERFECTO

Una guía paso a paso

Existe una dinámica inconsciente de búsqueda en la raíz de todo drama, de todo conflicto, y por lo tanto de soledad en, incluso nuestras más íntimas relaciones…

Habitualmente buscamos a “alguien más” para que nos proporcione ese tipo de amor y apoyo que ese alguien no puede o no podrá dárnoslo ahora mismo.
Y entonces nos desilusionamos, nos sentimos abandonados, inseguros, sin amor y como si no mereciesemos ser amados.
Y luego culpamos a ese “otro” por estos sentimientos aparentemente insoportables que llevamos dentro, en vez de permanecer con la cabeza bien alta en nuestra propia experiencia.

Si eres honesto contigo mismo, verás que en tu sufrimiento lo que estás haciendo realmente es dejar atrás esa preciosa parte de ti que sólo pide un poco de amor.
Un dolor, un miedo, una duda, un enojo ha surgido en ti no para ser “reparado” o “sanado” o “sacado de allí” por otro, sino para ser amado, abrazado, incluído, santificado…¡por ti!
¡Tú eres el elegido!

En otras palabras, estás buscando erróneamente a otra persona para completarte a ti mismo de nuevo.
O quizás te encuentras tratando de cambiar o reparar a otro, enfocandote en sus defectos, sus fallas e imperfecciones, generando resentimiento, esperando que se transforme, para que entonces LUEGO te ame…(¡Buena suerte!).

De una manera u otra, has hecho que tu felicidad dependa de la felicidad de otro y de su ritmo de evolución: un lugar muy poco empoderador para estar,
Lo llamamos “amor”, pero lo que es realmente es pura adicción, Dependencia.

Amigo/a, lo que estás buscando realmente no puede venir de afuera.
Lo que buscas vive dentro tuyo, está allí en tu presencia misma,
En tu voluntad de experimentar por completo lo que experimentas,
Para sostenerte de la manera en que ansías ser sostenido,
Para infundirle a tu dolor un poco de atención con empatía,
Para inundar tu cuerpo de bondad,
Para ser el amor que sabes que mereces.

Cuando rompes con esta adicción a “otros”, y de esta manera, cuidandote a ti mismo, no necesitarás nunca más culpar a otro de no darte amor.
La espina ha sido removida,
La búsqueda, desecha.
Habrán aún sentimientos molestos para sentir, sí, pero no habrá violencia, ya que la violencia existe solamente cuando nos abandonamos a nosotros mismos y tratamos de manipular a los otros en nuestra búsqueda de paz, amor, alegría y bendición.
Vamos a la guerra en la búsqueda de la felicidad.
Matamos por amor.

Asique podemos perdonarnos unos a otros por no ser las personas perfectas que soñamos ser.
Podemos agradecer a nuestros amigos y amantes por no salvarnos,
Por dejarnos sin sanar e inacabados y con mucho por resolver, rotos.
Podemos inclinarnos los unos ante los otros tal como somos,
Honrando nuestros imperfectos intentos de conseguir amor,
Encontrando amor divino e incondicional hacia nuestro amor tan condicional, perfectamente humano.
Y podemos alejarnos si es necesario.

Y cada uno de nosotros puede encontrar al verdadero compañero dentro suyo,
La Presencia incondicional que no puede abandonarnos,
Aún cuando nos sentimos abandonados.

Paso Uno:
No te alejes más de ti mismo.

– Jeff Foster

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